- En mi tiempo libre -

Revista Azul y Verde | Nº 31

Cuando cruzar la meta no es el fin de la carrera

Francisco Pozo, Técnico de la Gerencia de Facility Services, corre largas distancias desde hace más de una década para estar en forma, por salud y como método de reflexión. También, para “ganar a la vejez”

Francisco Pozo es uno de los profesionales más deportistas de Enagás, donde trabaja desde 1987. Contribuye a mantener en estado óptimo los edificios y las instalaciones de la compañía y se mantiene en forma él. Desde bien joven ha practicado deporte, ya fuera atletismo, escalada, piragüismo o kárate, y su pasión por la actividad física llega hasta ahora. Ya es todo un veterano de las carreras a larga distancia y lo mismo se enfrenta a los 10.000 metros, que compite en la carrera Madrid-Segovia de 102 kilómetros.

Comenzó a dedicarle más tiempo al atletismo a partir de 2005 y, desde entonces, no ha dejado de entrenar. Igual de detallista que en su desempeño diario en la compañía, Francisco planifica sus sesiones para mejorar y estar en forma. Le gusta salir a entrenar al amanecer y, si es posible, por la Casa de Campo (Madrid), que es “uno de los mejores sitios para ejercitarse, ya que puedes correr en cualquier tipo de terreno”. El atletismo no es esclavo del reloj y su práctica puede realizarse en cualquier momento. “Al no tener un horario fijo es fácil compatibilizarlo. La única vez que no pude compaginarlo fue el día de la maratón de Madrid de 2016. Coincidió con el traslado del CPD y me lo tuve que perder. Desde 2005, nunca había faltado a esta prueba”, explica.

“En atletismo, al no necesitar un horario fijo, es más fácil compatibilizar el trabajo con el entrenamiento”

Beneficioso para la salud
Francisco es capaz de correr 10 kilómetros en 41 minutos, la media maratón en poco más de hora y media, la maratón en 3 horas y 36 minutos, y una ultramaratón por debajo de las 16 horas (15 horas y 48 minutos). Pero más allá de los tiempos, este Técnico de Mantenimiento de Enagás lo hace también por los beneficios que ofrece esta actividad deportiva. “En lo físico me aporta sobre todo salud y, de alguna manera, es un modo de retardar la vejez. También es un medio de meditar y reflexionar”, afirma.

Aunque el atletismo es en muchas ocasiones una competición contra el reloj o contra uno mismo, cuando se practica en compañía deja un mejor sabor de boca. “La carrera que recuerdo con más cariño es la de Madrid-Segovia de 2014. La hice en equipo, con cuatro compañeros del club de Daimiel al que pertenezco, y quedamos los primeros. Hay una foto en la que estamos entrando en meta que habla por sí sola”, rememora.

Cada vez que sale a rodar, recuerda la motivadora frase de su padre. “Ya no tienes edad para estos excesos”, se dice a sí mismo. Entonces, Francisco se calza las zapatillas para preparar el siguiente reto. ¿10 kilómetros?, ¿102? No importa, cruzar la meta no es el fin de la carrera.

Preparados, listos, ¡ya!

Una frase que te motive a la hora de correr: “Una que decía mucho mi padre: “Ya no tienes edad para estos excesos”".

La banda sonora ideal para las grandes distancias: “El vocerío y las palabras de ánimo de la gente a nuestro paso”.

Una carrera popular para iniciarse en el running: “Para mí fue la media maratón de Madrid, aunque mejor empezar con cualquiera de las carreras populares de 10 kilómetros. Todos los fines de semana hay alguna en cualquier lugar de España”.

Un consejo para preparar este tipo de pruebas: “Que te guste y hacerlo en compañía”.

Francisco Pozo.



Cambia tus costumbres

Para correr bien no hay que ir con prisas. Lee despacio estos consejos para escapar rápido de la rutina. Cálzate las zapatillas, ponte una meta y comienza a entrenar:

Tómatelo con calma: Si es tu primera vez, empieza por ejercicios suaves y que no requieran un sobreesfuerzo.

Andar – correr: Sal entre 10 y 15 minutos, es el tiempo ideal, y no te olvides de combinarlo con series cortas de andar y correr.

¿Cuántos días salgo? Tres días por semana es perfecto para una persona que se está iniciando en el running.

No te olvides de estirar: Antes y después de cada sesión tienes que calentar o podrás sufrir una lesión. Con cinco minutos es suficiente.

Ponte una meta: Si tienes un objetivo estarás motivado y te resultará más sencillo salir.

¿Asfalto, tierra o césped? Para los principiantes lo mejor es entrenar sobre un suelo blando como el césped, ya que el contacto al pisar es de bajo impacto y es más complicado que suframos alguna lesión.

¿Solo o acompañado? Esto lo decides tú. Si vas en compañía, te motivarás más y tendrás ayuda en caso de lesión. Pero si vas solo, serás tú quien marque el ritmo y la distancia.