Contexto de operación

Enagás opera en un escenario global de transición ecológica, en el que las energías renovables (con una alta tasa de crecimiento debido a las políticas de fomento y reducción de costes) y el gas natural (con un mayor crecimiento absoluto gracias a políticas ambientales y la abundancia de recursos competitivos), especialmente vía GNL, lideran la transición hacia un mix energético bajo en carbono.

La sustitución de carbón y petróleo por gas natural sigue siendo clave en la contención de las emisiones globales. De los 15 principales emisores de CO2, Estados Unidos es el que más ha reducido sus emisiones desde 2010, gracias a que ha sido el que más cuota de carbón ha desplazado con gas natural. En el mismo periodo, a pesar de su fortísimo crecimiento económico, China ha podido contener el crecimiento de sus emisiones (incluso reducirlas en 2014-2016), gracias a su mayor apuesta por el gas frente al carbón.

Además, la regulación ambiental en el sector marítimo, los planes de mejora de calidad del aire en las ciudades y los objetivos de reducción de emisiones de CO2 suponen un impulso para la demanda de gas en el transporte marítimo y terrestre en el corto plazo.

En el largo plazo, la visión de la Unión Europea de neutralidad en emisiones en 2050 nos exige focalizarnos en los gases renovables (biometano e hidrógeno), energías limpias con un enorme potencial cuya producción contribuye a la economía circular. La integración de los gases renovables en el sistema energético contribuye a la sostenibilidad, competitividad y estabilidad.

En el largo plazo, la visión de la Unión Europea de neutralidad en emisiones en 2050 nos exige focalizarnos en los gases renovables (biometano e hidrógeno), energías limpias con un enorme potencial cuya producción contribuye a la economía circular. La integración de los gases renovables en el sistema energético contribuye a la sostenibilidad, competitividad y estabilidad.

El biometano obtenido a partir de residuos constituye una fuente de suministro energético renovable, local y almacenable, con impacto positivo sobre el empleo y la economía rural.

Por otro lado, el hidrógeno renovable (el obtenido por electrólisis a partir de electricidad renovable) se está posicionando como un nuevo vector energético global que permite el almacenamiento del excedente de energía eléctrica procedente de fuentes renovables y puede usarse en todos los sectores energéticos.

Estas energías renovables no eléctricas pueden ser transportadas a través de la red de infraestructuras gasistas ya existentes, maximizando la utilización de las mismas y contribuyendo a una transición energética justa.

El contexto en España

La demanda de gas natural para la industria representa en torno al 60% de la demanda total de gas natural en España y desde el año 2016 la demanda ha crecido en media anual un 4,2%. Actualmente, esta energía es insustituible por su potencia (elevado poder calorífico) y versatilidad.

Por ello, Enagás fomenta la competencia en el mercado y la liquidez en el Mercado Ibérico del Gas, así como el incremento de las interconexiones con el resto de Europa con el objetivo de avanzar en la integración del mercado europeo. De esta forma, se eliminan las barreras que resultan en diferenciales de precios del sistema español respecto al de los sistemas gasistas de sus países vecinos.

El gas natural es la solución más limpia y eficiente en el sector industrial para cubrir sus necesidades de energía térmica de alta temperatura, contribuyendo a su competitividad y, por tanto, al desarrollo económico y al empleo. Ello se hace especialmente patente en industrias intensivas en consumo energético y en aquellas donde las exportaciones tienen un elevado peso. En este sentido, la cogeneración a gas natural es la solución óptima para aumentar la eficiencia y competitividad en la industria (presenta un rendimiento global superior al 90%) y reducir las emisiones de GEI.

Por otro lado, desde el año 2018 en adelante, el Sistema Gasista español presenta superávit neto anual, y permitirá pagar la totalidad de la deuda antes de lo previsto, en un entorno de demanda creciente.

Evolución demanda (TWh)

Evolución demanda (TWh)

Recuperación deuda del Sistema (M€)

Recuperación deuda del Sistema (M€)

Otras geografías

En 2018 Enagás ha reorientado su estrategia en Europa incrementando su presencia en la región del Sudeste, que se está convirtiendo en uno de los centros neurálgicos del desarrollo de infraestructuras gasistas.

Enagás está posicionada en los mercados gasistas de LATAM con mayor proyección para aprovechar oportunidades de crecimiento en la región, donde el sector midstream presenta sólidos fundamentales por el fuerte aumento esperado de demanda, y los nuevos recursos competitivos que requieren la adaptación a cambios de flujo.

Estados Unidos es un mercado clave tanto por su consumo interno como por sus exportaciones. Sus desarrollos de infraestructuras gasistas permiten desplazar grandes volúmenes de carbón y liderar la reducción de emisiones de CO2 a nivel mundial (> 420 MtCO2 anuales 2017 vs. 2010; equivalente a aproximadamente 1,5 veces las emisiones anuales del sector energético en España).

Por otro lado, el GNL se consolidará como la vía de suministro de gas natural da mayor crecimiento. La capacidad de regasificación crecerá cerca de un 25% hasta 2023, y un 45% de esta nueva capacidad será flotante (actualmente apenas supone un 12%), estando mucho más distribuida geográficamente que la on-shore.