El posicionamiento de Enagás en una economía baja en carbono

El gas natural es pieza clave para conseguir una energía sostenible, segura y eficiente en una economía baja en carbono.

Se trata de la solución técnico-económica más eficiente respecto a otros combustibles convencionales, con el menor coste para ciudadanos y empresas. El gas natural contribuye a la competitividad de la industria y a reducir el impacto ambiental.

El uso en el sector transporte del gas natural comprimido (GNC) y/o el gas natural licuado (GNL) permiten reducir aproximadamente el 85% las emisiones NO2 y el 25% las emisiones de CO2 respecto a otros combustibles, eliminando prácticamente las emisiones de SOx y partículas, y consiguiendo unos ahorros económicos entre el 30 y el 50%.

Las infraestructuras gasistas aportan la flexibilidad necesaria para el desarrollo de las fuentes renovables de carácter variable en el sector eléctrico, sin necesidad de acometer inversiones adicionales. En países como España, el gran desarrollo de las infraestructuras y de la logística del gas natural, permite una alta diversificación de fuentes de suministro, que incrementan la seguridad de suministro.

En este sentido, desde Enagás trabajamos por el desarrollo del sector gasista a través de:

  • La promoción de nuevos servicios y usos del gas natural en los sectores del transporte (marítimo, ferroviario y carretera), industrial y residencial.
  • La promoción del desarrollo del gas de origen renovable e hidrógeno y su integración en las infraestructuras gasistas.
  • El fomento del desarrollo de nuevas tecnologías e infraestructuras de captura, transporte y almacenamiento o utilización de CO2 y licuefacción a pequeña escala.