- En mi tiempo libre -

Revista Azul y Verde | Nº 36

Reencontrarse con el equilibrio

Las rutinas, las prisas y el estrés hacen que en ocasiones afrontemos el día a día en modo ‘zombie’, es decir, sin ser conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. Ante esta circunstancia, Esther Verona-Martínez nos propone despertar y disfrutar del presente para desarrollar todo nuestro potencial

Prestar atención al aquí, tomar conciencia del ahora y gozar de una presencia plena son los tres pilares sobre los que se apoya el mindfulness, una técnica que aporta claridad mental, control del estrés y concentración para alcanzar objetivos, entre otros beneficios. Esther Verona-Martínez compatibiliza esta práctica con su labor como Gerente de Asesoría Jurídica de la compañía, donde da apoyo a todas las direcciones generales de Enagás para solventar dudas de carácter legal: “Atiendo consultas puntuales sobre contratos, gestión de las sociedades del grupo y presto asesoramiento en proyectos de inversión tanto a nivel nacional como internacional”, señala.

Para Esther, llegar a un punto de equilibrio entre el trabajo y su dedicación al manejo de la atención plena y del yoga ha sido cuestión de tiempo: “Ha supuesto un proceso de ‘reeducación’ de mis necesidades para saber priorizarlas, para gestionar mi tiempo y reducir el estrés”.

“La práctica de mindfulness potencia cualidades como la empatía, la escucha activa, la confianza, la compasión o la ecuanimidad”

Decidir con calma y objetividad
Mindfulness posibilita recuperar la consciencia del momento presente. Tal y como apunta Verona-Martínez “ayuda a desarrollar la atención de manera sostenida, permitiendo ‘desengancharse’ progresivamente de pensamientos y emociones. Es decir, te vuelves menos reactivo, ya que vas creando un espacio donde decidir con calma y objetividad qué respuesta quieres dar en cada momento. Además, potencia cualidades como la empatía, la escucha activa, la confianza, la compasión o la ecuanimidad”.

Esther sabe de lo que habla, ya que se ha certificado como instructora de mindfulness y de yoga (concretamente en la especialidad Lu Jong), por un lado, para profundizar en estas prácticas y, por otro, para compartirlas con otras personas y que alcancen así un equilibrio emocional y mental. “A lo largo de mis 17 años de experiencia profesional como abogada he comprobado la necesidad que existe de trabajar con un estrés ‘sano’, así como de aumentar la motivación y la felicidad en el lugar trabajo. En el proceso de cambio cultural saludable en el que empresas como Enagás están invirtiendo, este tipo de herramientas son un granito de arena que facilitan interiorizar estos procesos en los profesionales”, apunta.

Desarrollar la atención en Enagás
Ejercitar mindfulness o yoga durante la jornada laboral es beneficioso, ya que permiten actuar de forma más calmada, concentrada y motivada. En este sentido, desde hace medio año Esther Verona-Martínez ayuda voluntaria y regularmente a compañeros de Enagás a crear espacios semanales dedicados a “parar y desarrollar la atención”.

Para aquellos que también quieran probar esta técnica, Esther les recomienda asistir a cursos o grupos semanales especializados. “Ahí se dan pautas sencillas para despejar la mente, ya que la mayor dificultad es desconectar y ‘no hacer nada’. ¿Por qué? Porque estamos acostumbrados a tener higiene corporal y ejercitar el cuerpo, pero no a mantener una higiene mental que prepare al cerebro para funcionar adecuadamente, por lo que mucha energía se pierde. Eso sí, es importante informarse bien sobre el centro y el profesor o maestro”. Además, pueden animarse y contar con su experiencia porque tal y como señala “¡soy feliz dando clases!”.

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Mindfulness en un minuto

Una técnica para relajarse: centrarse en la respiración, prestando atención a cómo entra y sale el aire por las fosas nasales, o poniendo la mano en el pecho para percibir su movimiento. Se puede empezar con un minuto e ir aumentando el tiempo progresivamente.

El mejor momento para meditar es…: a primera hora de la mañana. Al levantarnos, la mente está más clara y la respiración corporal abierta.

Mindfulness solo o en compañía: al principio en compañía, pero va por gustos.

Un beneficio a corto plazo: calma mental.

Un beneficio a largo plazo: felicidad interna.



Y tú, ¿prestas atención plena?

A continuación, planteamos tres sencillas preguntas que orientan sobre el estado de atención plena en el que cada uno de nosotros se encuentra. La clave está en la cantidad de noes o síes que respondas:

¿Caminas rápido y sin fijarte en lo que te encuentras durante el camino?

¿Te preocupas constantemente por el futuro?

¿Desarrollas tus labores de forma automática y sin conciencia de lo que estás haciendo?